Mate en el auto, una imprudencia

Mate en el auto, una imprudencia
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Mate en el auto, una imprudencia

Mate en el auto, una imprudencia. Hábitos y costumbres.

 

En los argentinos, paraguayos y uruguayos persiste una costumbre que debería ser revisada. Es la de llevar el mate en el auto, en especial durante momentos de esparcimiento y más aún en las rutas, a la hora de viajar. Es cierto que el mate funciona como un entretenimiento más arriba del auto, y su carácter de ser un estimulante moderado, ayuda a mantener el estado de alerta del conductor. Sin embargo, expertos en seguridad vial advierten de que se trata de una costumbre peligrosa: una imprudencia capaz de desatar accidentes de graves consecuencias.

Si bien la Organización Mundial de la Salud señala a los teléfonos celulares como la principal distracción al volante, y la causa de numerosos accidentes fatales cada año en todo el mundo desarrollado, lo cierto es que el mate puede tener similares efectos.

Es que distraerse al volante, puede tener efecto sobre la capacidad del conductor tan nefastos como los que produce el alcohol.

Para la OMS, distraerse implica que el conductor tendrá que dividir su atención entre una “tarea principal”, conducir, y una “secundaria”. Cabe tener en cuenta que descuidarse un minuto a 130 kilómetros por hora, significa transitar 2,1 kilómetros sin estar totalmente atentos.

Tomar mate significa quitar una mano del volante, lo cual en caso de necesitar hacer una maniobra brusca podría ser la diferencia entre evitar un accidente o sufrirlo – por ejemplo, si un auto que viene en sentido contrario se cruza a nuestro carril por accidente. Es perder la oportunidad de esquivarlo y evitar el letal choque frontal.

Pero además, el auto va en movimiento, lo que implica que el conductor debe sostener el volante con una mano y con la otra, equilibrar el mate para evitar que el agua se derrame sobre su falda ante los pequeños movimientos permanentes del vehículo, más aún si se atraviesan desniveles en el asfalto. Desde luego, le quita capacidad de concentrarse en la ruta y en la conducción.

Puede ocurrir además que al desviar la vista para recibir el mate, no se divise alguna señal de tránsito, o bien que inconscientemente haya alguna disminución de la velocidad, todas situaciones de potencial riesgo.

Si al producirse algún salto o al fallar en agarrar el mate, el agua caliente se derrama sobre la mano o la falda del conductor, la reacción ante la quemadura puede hacerlo perder por completo el control de su coche. Hubo casos donde por esta causa, el conductor se fue sobre el carril contrario o hacia la banquina, y a la velocidad de ruta esto puede ser fatal, o acarrear lesiones graves para todos los ocupantes – y desde ya, producir similar daño a los de otro auto implicado en el accidente. Nadie está exento de que le suceda algo así, por muy buen conductor que se sea. La reacción ante la quemadura, es un acto reflejo casi imposible de refrenar.

La conducción es una acción que requiere una constante atención al camino y su entorno para mantener el control de la situación. Esto permite anticiparse a cualquier situación inesperada, detectando el potencial peligro con antelación para evaluarlo y tomar una decisión para maniobrar y evitar la colisión. El paso de las horas no ayuda a mantener el alerta. Y el mate, a pesar de ser una buena forma de luchar contra el cansancio, en este caso es más lo que puede empeorar la situación que lo que ayuda. Ni qué decir de aquellos conductores que viajan solos y se van cebando – costumbre habitual entre camioneros.

El mate es un compañero inseparable. En esta época del año en que muchos se preparan para salir de vacaciones, es bueno tener en cuenta estas consideraciones. Llevarlo con nosotros sí, pero dentro del auto, mejor no. Por qué no cambiar nuestras costumbres, y pensar en no apurarnos en llegar a destino, y en todo caso, aprovechar a disfrutar del camino, realizando paradas durante el trayecto para conocer esos rincones encantadores que tan fácilmente nos pasan desapercibidos y que están por ahí. Y de paso – ahora sí – disfrutar de unos reconfortantes mates.

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