La preparación del mate una costumbre absolutamente aysenina

los mandamientos del buen matero

La preparación del mate una costumbre absolutamente aysenina. Hábitos y costumbres, información general

Numerosas ceremonias sociales enlazan a los hombres en torno al mate. Su existencia trae consigo reunión y amistad, sonrisas, amor, lazos de afecto y camaradería. Se dice que en torno a esta costumbre de sorber una bombilla en una reunión grupal, nacen muchos vínculos afectivos y se endurecen como el acero las relaciones humanas.

En Aysén, el ceremonial del mate se introdujo a través de la insistente influencia gaucha del otro lado de la frontera, por el movimiento de intercambio obligado de productos que debieron entrar y salir pos los hitos y las pampas, encerrados en las chiguas de las cabalgaduras o en los vericuetos amplios de las chatas. Ahí, lanzado al espacio dulce de los tiempos que empezaban, llegaron las tropas y los bolsones con lana, los agobiados pilcheros con las faltas (o faltes), algunos mercachifles y saltes que iniciaban los recorridos, a veces complementando el viaje con dos o tres mulares. Según la ocasión, siempre aquellos movimientos encontraron ocasiones felices para desprenderse de sus rutinas, desensillar, armar una fogata, parar una palomita y mientras tanto cebar unos amargos para llenarse de energías y proseguir con el movimiento. En torno a ese fogón lleno de naturaleza y tradición campera se desprendieron siempre las vigorosas formas de la actitud de sentarse o encuclillarse frente a las brasas a saborear las calideces del agua a punto con los mates cebados y el silencio de los rostros ansiosos.

Se dice que el mate tiene propiedades benéficas y que no es bueno que lo tomen los hipertensos y los cardiópatas. Sus formas de preparación muestran inesperadas sorpresas para quienes sólo conocen el amargo y el dulce. Tomándolo frío produce daño. De ahí que servir un mate frío sea tomado como prueba de descortesía y, entre enamorados, de poco cariño o indiferencia. Hay que recorrer el Martín Fierro y analizar tan sólo aquel verso donde un gaucho ofuscado mata a su mujer de un palo porque le sirvió un mate frío.

El mate no sólo se toma en la Patagonia, sino también en los altos yerbales del Paraná, en las selvas del Matto Grosso, Iguazú, en toda la Argentina y el Uruguay y, en general, en todos los sectores rurales de América, donde las variedades se multiplican y proliferan según sea donde se prepare y consuma. En Paraguay los obreros y peones de los llanos acostumbran tomar mate amargo cebado con agua cristalina y fresca de los arroyos. Preparado de esa forma el mate recibe el nombre de tereré. Para la cebadura, así como para las reglas del truco, cada grupo abraza su propia técnica, aunque dicen que siempre el mate queda bien preparado viniendo de un experto. Se recomienda entonces utilizar un mate de calabazo preferentemente de boca chica, con un diámetro que haga posible que el filtro de la bombilla quede justo ahí. Hay que llenar el calabazo hasta sus dos tercios con yerba mate, luego inclinar la calabaza y cargarlo sobre la palma de la mano para taparle la boca, agitarlo suavemente de arriba abajo y llevarlo con lentitud a su posición inicial.

De esta forma la yerba fina quedará arriba. Estando así se comienza a verter el agua (apenas tibia) sobre la parte más vacía del mate. Entonces se introduce la bombilla hasta el fondo, tapando el pico con el pulgar para evitar que salga el aire y se tape. A partir de ese momento, con agua caliente pero jamás hervida, se irán cebando los mates, cuidando de que el líquido se vaya incorporando lentamente y siempre por el mismo lugar, no moviendo por ningún motivo la bombilla.

Como se aprecia, la preparación del mate en Aysén no es solamente agarrar un calabazo y compartirlo con unos cuantos chupadores de bombillas, sino que pretende constituirse en toda una dinámica sociocultural que muchos estudiosos ya han incluido en nuestra tradición, aunque bien se sabe que se trata de una costumbre adquirida como elemento transculturizador, pero a la postre, absolutamente aysenina.

La preparación del mate una costumbre absolutamente aysenina. Hábitos y costumbres, información general

Fuente: Diario el Divisadero (www.eldivisadero.cl)

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