Mate “corto” y mate “largo”, cómo lo resolvemos

El cebar mate es un arte, y una de las variables que un cebador avezado debe cuidar, es la cantidad de líquido que en cada cebada recibe cada uno de quienes participan de la ronda, de manera tal que puedan llegar al final de su toma – cuando escuchamos el característico chirrido del agua al pasar por la bombilla cuando queda poca cantidad en el recipiente –, sin que resulte excesiva o demasiado poca la cantidad de infusión bebida. Conozcamos por qué puede resultarnos un mate “corto” o “largo” y qué podemos hacer para resolverlo.

 

Mate “corto” y mate “largo”, cómo lo resolvemos

Se calcula que un mate proporciona tres sorbos, Cuando la cantidad de agua es superior a esta cantidad se dice que el mate “es largo”, mientras que si hay menos agua, se le llama “corto”. Un mate demasiado largo no suele gustar, porque “no se termina nunca”; mientras que si es demasiado corto, la sensación es que uno se queda con gusto a poco.

Existen muchos factores que harán que un mate sea corto, ya sea por impericia del cebador como también por otros factores. Si el agua está demasiado caliente los sorbos se hacen cortos, mientras que si está demasiado tibia, por el contrario serán largos. Una temperatura adecuada no sólo optimiza el rendimiento de la yerba, sino que también ayuda a que la cantidad de infusión que se bebe es la adecuada. En definitiva, el mismo mate será corto o largo de acuerdo a la temperatura del agua. Otro motivo para cuidar que sea la ideal.

La cantidad de yerba que se coloca en el recipiente, también puede influir en la medida de cada cebadura. En efecto, si la cantidad de yerba es demasiado poca, el recipiente albergará más agua y tendremos un mate largo, que además se lavará muy pronto y ofrecerá una cebada desabrida.

Por el contrario, si ponemos mucha cantidad de yerba, entrará muy poco agua y entonces tendremos mates cortos, que además serán de un sabor demasiado intenso y amargo. Esto último puede ocurrir también dependiendo de la marca de yerba, ya que algunas tienden a hincharse con el agua más que otras. Por eso, conviene conocer la marca de yerba que más nos gusta y adoptarla, así sabremos exactamente qué cantidad de producto tenemos que poner en el recipiente para una cebada óptima.

En el caso del mate – como en otras cosas –, es cuestión de práctica y de conocer bien las “herramientas” – en este caso, las características de la yerba utilizada y también el recipiente del mate, pues si usamos siempre el mismo sabremos cuál es la cantidad exacta de yerba que tenemos que colocar para obtener un rendimiento óptimo. Suele ser de tres cuartas partes de su capacidad.

En caso de que los mates sean largos o cortos por razón de la cantidad de yerba, se puede resolver agregando o retirando un poco de yerba, de acuerdo al caso. Si el problema es la temperatura del agua, habrá que abrir el termo y dejarla enfriar un poco, o bien llevarla a la pava nuevamente para calentarla un poco más. Recordemos, sin embargo que si el agua hierve, ya no sirve para tomar mate.

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