¿Cómo hacer para curar un mate? Entérate

Por favor, aguarde...

El curado del mate representa una labor sumamente relevante que repercute por supuesto en el futuro buen cebado de los mismos. Si bien no todos los tipos de mate deben ser curados, hay dos que sí y del buen desarrollo de la labor depende el éxito del propio ritual: hablamos de los mates de madera y calabaza. En el presente artículo hablaremos de la importancia en el curado del mate y en segunda instancia, te contaremos como realizar esta actividad de manera correcta.

 

¿Cómo hacer para curar un mate? Entérate

Pues bien, tanto los mates de madera como aquellos producidos por medio de la calabaza deben ser debidamente curados antes del primer ritual de cebado. Dicho esto, debemos realizarnos un primer interrogante: ¿Vamos a curarlo para cebar mate dulce o para disfrutar de unos buenos amargos?

Si lo que pretendemos es curar un mate para utilizarlo en el cebado de unos deliciosos –y si se quiere ortodoxos- amargos, será preciso lavar el interior del recipiente con agua caliente. Una vez realizada tal tarea, introduciremos yerba ya utilizada y a medida que la misma se va secando, se añadirá agua tibia para volver a humedecer. Si hemos realizado esta tarea a lo largo de tres (3) días, nuestro mate estará listo para ser utilizado en ese maravilloso ritual que representa el cebado.

Te puede interesar: ¿Cómo preparar un buen mate?

Los consumidores de mate menos tradicionalistas se animan al cebado dulce y esto reconoce determinadas particularidades en función de su curado. En este sentido, también es preciso humedecer el recipiente pero habrá que hacerlo con agua de la canilla (a temperatura ambiente). Al interior del mate una vez que el mismo ha sido lavado, se introducirá azúcar. Lo húmedo del mate recién higienizado en conjunción con el azúcar, hará que la misma se pegue en toda la superficie y esto es condición de posibilidad en el éxito del curado. Una vez realizada tal tarea, el recipiente estará listo para el cebado de mate en su variante dulce.

La importancia del curado del mate radica en la higiene del mismo y por ende, repercute favorablemente en función de nuestro sistema digestivo. Hay que tener presente que las particularidades de cada curado repercuten en el futuro cebado de mate: si el mate ha sido curado para cebarse en su variante dulce, no podrá ser utilizado luego en el cebado de mate amargo ya que estaríamos dañando de alguna manera su sabor. Por ello, no sólo es importante el curado de mate en relación a su higiene, también es preciso tener en cuenta para qué ha sido curado, respetando así el ritual de cebado.

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El curado del mate representa una labor sumamente relevante que repercute por supuesto en el futuro buen cebado de los mismos. Si bien no todos los tipos de mate deben ser curados, hay dos que sí y del buen desarrollo de la labor depende el éxito del propio ritual: hablamos de los mates de madera y calabaza. En el presente artículo hablaremos de la importancia en el curado del mate y en segunda instancia, te contaremos como realizar esta actividad de manera correcta.
Pues bien, tanto los mates de madera como aquellos producidos por medio de la calabaza deben ser debidamente curados antes del primer ritual de cebado. Dicho esto, debemos realizarnos un primer interrogante: ¿Vamos a curarlo para cebar mate dulce o para disfrutar de unos buenos amargos?
Si lo que pretendemos es curar un mate para utilizarlo en el cebado de unos deliciosos –y si se quiere ortodoxos- amargos, será preciso lavar el interior del recipiente con agua caliente. Una vez realizada tal tarea, introduciremos yerba ya utilizada y a medida que la misma se va secando, se añadirá agua tibia para volver a humedecer. Si hemos realizado esta tarea a lo largo de tres (3) días, nuestro mate estará listo para ser utilizado en ese maravilloso ritual que representa el cebado.
Los consumidores de mate menos tradicionalistas se animan al cebado dulce y esto reconoce determinadas particularidades en función de su curado. En este sentido, también es preciso humedecer el recipiente pero habrá que hacerlo con agua de la canilla (a temperatura ambiente). Al interior del mate una vez que el mismo ha sido lavado, se introducirá azúcar. Lo húmedo del mate recién higienizado en conjunción con el azúcar, hará que la misma se pegue en toda la superficie y esto es condición de posibilidad en el éxito del curado. Una vez realizada tal tarea, el recipiente estará listo para el cebado de mate en su variante dulce.
La importancia del curado del mate radica en la higiene del mismo y por ende, repercute favorablemente en función de nuestro sistema digestivo. Hay que tener presente que las particularidades de cada curado repercuten en el futuro cebado de mate: si el mate ha sido curado para cebarse en su variante dulce, no podrá ser utilizado luego en el cebado de mate amargo ya que estaríamos dañando de alguna manera su sabor. Por ello, no sólo es importante el curado de mate en relación a su higiene, también es preciso tener en cuenta para qué ha sido curado, respetando así el ritual de cebado.

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