¿Qué les molesta a los extranjeros a la hora de tomar mate?

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¡Los Extranjeros y el mate! Bien, dependiendo de que país sean se comportan de manera diferente frente a esta infusión “rara” que ellos ven. Si hablamos de gente de Uruguay o de Paraguay, no hay problemas porque bien sabemos que ellos también lo toman. Ahora el tema aparece sobre todo con gente del resto de América del Sur y con los europeos que jamás terminan de entender por qué tomamos mate todo el día.

En cuanto a la gente de América lo miran extrañados, preguntan qué es, se asombran ante la bombilla y le temen a la yerba, y hasta piensan que es una suerte de droga. Luego que se les explica, lo beben tranquilos pero he aquí otro problema: el sabor. Tenemos que tratar siempre de agregar azúcar para que les agrade de a poco y que por sobre todas las cosas esté bien caliente.

Otro punto a tener en cuenta es limpiar la bobilla con un trapo limpio cada vez que termina de tomar uno del grupo porque no les cae en gracias sorber de la misma bombilla que la hizo otra persona, temiendo contagiarse alguna enfermedad y también porque y así lo expresan les da asco. La gente de Europa además de no gustarle para nada la idea de tener que compartir una bombilla so pretexto de “eso no se debe hacer”, se suelen acostumbrar en poca cantidad a esta infusión pero la preparan a su manera.En líneas generales terminan diciéndole adiós al mate.

Por ello, cuando tomemos mate con gente de otros países higienicemos la bombilla en cada turno, no dejemos que la yerba se lave, calentemos bien el agua pero no tanto cuestión que no se quemen, coloquemos 2 cucharaditas de azúcar, mantengamos limpio al recipiente y si podemos preparemos el agua con agua mineral porque los extranjeros no saben bien de dónde proviene el agua corriente, y allí nuevamente el temor de enfermedades.

También debemos tratar de preparar el mate como una especie de ceremonia, vale decir nada de ir tomando mate por la casa o en el jardín así de primeras. Lo que hay que hacer es colocar todo en una bandeja sobre una mesa con mantel, disponer bien el mate, la pava o el termo, la azucarera y la yerba, teniendo a mano el trapo para desinfectar la bombilla.

No coloquemos muchas cosas para comer, excepto que así lo pidan o se vayan acostumbrando a que por cierto es agradable tomarse unos ricos verdes con alguna porción de bizcochuelo o facturas. Evitemos tomar mate en lugares en donde vuele tierra o haya mucho aire, y caigan hojas o haya insectos como es el caso de los parques en las casas.

Tratemos asimismo de usar una yerba suave al principio y medir la temperatura del agua para que se encuentre siempre moderada. En cuanto al horario, preguntar si les agradaría tomar algunos por la tarde puesto que en otros países se cena temprano y no es habitual en ellos una “merienda matera” a cualquier hora.

Poco a poco iremos viendo si se convencen de lo rico que es el mate, o si bien eligen descartarlo por completo. En el primer caso, iremos adaptando los gustos y explicándoles todo acerca de nuestras costumbres y quizás terminemos mateando junto a ellos bastante tiempo al día. El arte como la imaginación para atraparlos dependerá de nosotros.

Acerca de Lilia Canosa 8 Articles
Nací en Buenos Aires, un 19 de enero de 1965. Escribo desde muy joven, habiendo estudiado filosofía, redacción y corrección literaria. También hablo francés e italiano y soy psicóloga social psicoanalítica. Ahora me encuentro escribiendo para revistas de chicos como psicóloga social y realizando trabajos como escritora y redactora de artículos, textos varios y tesis. Mi Twitter es @liliacanosa y allí me pueden encontrar.

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