El agua óptima para el mate

El agua óptima para el mate

El agua óptima para el mate

El agua óptima para el mate. Hábitos y costumbres.

 

A la hora de cebar mate, que el agua esté bien preparada es un factor fundamental para lograr un buen sabor.

Es que el agua determina muchos detalles que hacen a un buen mate, como el sabor que se obtiene de la yerba, rendimiento de la cebadura, entre otros. Si la yerba es de buena calidad, pero el agua no está bien preparada, el resultado no será bueno. Lo importante es lograr la temperatura exacta del agua.

Muchas personas desconocen que la temperatura del agua para cebar mate, dependerá si vamos a tomarlo dulce o amargo.

Para el mate dulce, se admite el agua casi al punto de ebullición. Pero en zonas de Argentina como en la región Litoral, en cambio, donde la preferencia predominante es la del mate amargo, se utiliza el agua caliente, pero sin que llege a hervir.

El motivo por el cual varía la temperatura del agua es porque el azúcar modifica la percepción de la temperatura de quien toma el mate.

En efecto, si se ceba un mate dulce con agua preparada para mate amargo, parecerá frío. Del mismo modo, si se ceba un mate amargo con agua para mate dulce parece muy caliente.

Otro factor que muchas veces tampoco se considera, es la distancia entre el cebador y quienes están tomando mate, que si están más alejados lo recibirán más frío – se lo suele llamar a éste, mate “acarreado” –. En estos casos, conviene colocar el agua en un termo para que no se enfríe demasiado.

El mate que exige mayores cuidados con el agua es el amargo o cimarrón. Es habitual oír en zonas materas la expresión “quemar el agua”, que significa que se la ha dejado hervir, y en tal caso se debe desechar. El punto ideal del agua es cuando la pava comienza a “chillar”, o sea antes de que rompa el hervor.

Es que el agua hervida produce una extracción casi total de la yerba en los primeros mates, dando por resultado un mate más fuerte. En estos casos, se recomienda utilizar yerbas suaves, y recambiarla con mayor frecuencia para que los siguientes mates cebados sigan manteniendo sabor.

El mate cebado con agua sin hervir, en cambio, extrae los sabores de la yerba poco a poco, hasta agotarlos a lo largo de la cebada. Se utiliza para estos casos, yerba mate de sabor más fuerte.

Es una verdadera habilidad del cebador que los mates resulten “parejos”, es decir, que tengan el mismo sabor en cada uno. Cebar mate no es simplemente rociar agua dentro del mate, sino mantenerlo sabroso hasta el final.

El agua hervida no sirve para los mates amargos porque al romper ebullición, pierde el oxígeno que tiene en ella, lo cual hace que tenga mayor capacidad de extraer las sustancias de la yerba, con lo cual no es recuperable para el mate una vez que hirvió.

El agua debe tener ese aire incorporado que le permite extraer el sabor de la yerba poco a poco. El aire en el agua regulariza esa extracción.

Algunas pavas eléctricas incorporan un indicador de mate, que permite calentar el agua a la temperatura justa. Sin embargo, siempre conviene prestar especial atención a este paso, pues es de los más importantes para lograr un buen mate.

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